Rising Nepal THRibune

Sofia Ardanza / Madrid

Nadie nace con instrucciones sobre como superar las grandes pruebas que nos da la vida, nadie nos dice lo dura y pesada que puede llegar a ser, nacemos y vivimos.

Ayer por la tarde acudí a la proyección benéfica de la cinta “Rising Nepal”, en la que, cuatro supervivientes del terremoto que sacudió Nepal el 25 de abril de 2015, nos cuentan su historia de superación de la tragedia y de esperanza para el futuro.
Una cinta conmovedora, que plantea muchísimas preguntas que no tienen respuesta, y que ayuda a reflexionar sobre lo que de verdad importa. ¿Por qué a ellos? ¿Por qué tanto sufrimiento? No podemos explicar este tipo de sucesos, pero es aquí donde entran las religiones, donde muchas personas encontramos la respuesta y la esperanza de que las cosas mejoran, de que todo pasa por algo, y de la necesidad de confiar.

La cinta se centra en la capital de Nepal, Kathmandú, y un pueblo desaparecido tras el terremoto, Langtang. Sin embargo, podemos escuchar historias parecidas, como las de estos cuatro supervivientes, a lo largo de todo el país, y en otros tantos lugares que han sufrido las consecuencias de una catástrofe natural (Como por ejemplo, Ecuador y Sumatra). El documental dirigido por Miguel Ángel Tobías, plasma el sufrimiento de un marido y de unos hijos al perder a una madre; el miedo de una anciana viuda que ha perdido su hogar en la montaña, y se conforma con su casa de bambú, pasando frío por las noches y esperando a su reconstrucción; la superación de dos hermanos ciegos, víctimas del terremoto, en un país donde ser ciego no es nada fácil, y la fuerza de una joven de 16 años, cursando cocina, para poder conseguir un trabajo y así mantener a su hermana pequeña. Cada una de las víctimas del terremoto, que aparecen en la cinta, nos dan una lección de valentía, de amor y de solidaridad.

Así, más de mil personas nos pueden contar su historia, la pérdida de seres queridos, del hogar, el trabajo, los estudios, etc, y aun así, todos ellos tienen la esperanza de un futuro mejor, de que, como creen los budistas, y muchas otras religiones, siendo buena persona se puede ser feliz.

Fueron registradas más de 8.000 mil muertes y más de 14.000 heridos, así mismo no podemos olvidarnos de las millones de personas que fueron obligadas a desplazarse.
En este escenario de tragedia, es donde el ser humano muestra realmente su solidaridad, capacidad que ninguna otra especie tiene. Dar sin esperar nada a cambio. Como bien escuché ayer, hoy eres tú, mañana soy yo; es decir, toca a los que pueden ayudar a los que no pueden, pues quizá mañana los que podían necesitan ayuda también. Ayudar no sólo supone una aportación económica a las víctimas, existen muchas formas de ayudar, como escucharlas, apoyarlas, estar ahí para ellas, unirnos con aquéllos que nos necesitan.

La solidaridad, al fin y al cabo, es una de las bases de la sociedad humana, que pasa desapercibida en una sociedad vacía y egoísta, donde nuestros problemas no nos dejan ver el sufrimiento de los demás. Abramos los ojos para ver, para poder extender nuestra mano, pues al final, cuando damos es cuando más recibimos.

“La dictadura marroquí sigue adelante con su genocidio del pueblo saharaui y Francia impide que Naciones Unidas actúe en el conflicto”

THRibune | Sato | Activismo

Daniel Leguina / Julia Álvarez

Enérgico y decidido a no tolerar las injusticias, José Díaz Satorre, ‘Sato Díaz’, lleva diez años luchando desde la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS) para la autodeterminación del pueblo saharaui. El cine como herramienta de concienciación social, las campañas de presión política a los gobiernos y las Naciones Unidas, los viajes periódicos a los territorios ocupados, las caravanas de alimentos o la acogida de niños saharauis en España son algunas de las iniciativas en las que este actor y periodista se deja la piel a diario para que un pueblo “oprimido y olvidado” consiga su objetivo de independencia tras cuarenta años de lucha, con cientos de muertos y desaparecidos por el camino.

-El conflicto del Sáhara tiene varias décadas, pero ¿cómo se lo explicaría en pocas frases a un joven de 18 años?

- El Sáhara Occidental era una provincia española hasta 1975. El anterior rey de España, Juan Carlos I, en un apretón de manos con el entonces rey marroquí, Hassán II, decide que ese territorio debe pasar a manos marroquís. Marruecos comienza una guerra hasta 1991 contra el pueblo saharaui que provoca la escapada de una parte de la población a Argelia, viviendo en el desierto en condiciones durísimas, mientras que otros se quedaron en los territorios ocupados. Marruecos construyó después un muro, el segundo más grande del planeta después de la muralla china, para mantener aislado al Sáhara Occidental, y sembró la zona de minas. Ahora es la zona del mundo con más minas.

-¿Puede la situación del Sáhara Occidental compararse con la de otros territorios que claman por su autodeterminación, como el Kurdistán?

-Ambos son pueblos oprimidos y olvidados, pero la coyuntura política es distinta. El derecho a la autodeterminación está reconocido por las Naciones Unidas, y en este punto se asemejan, como con el pueblo Palestino. La diferencia es que el Sáhara es un territorio no autónomo, mientras que el Kurdistán ocupa territorio de países soberanos. No hay ningún país del mundo que reconozca la condición marroquí del Sáhara, pero sí hay muchos que reconocen que el Sáhara Occidental es de los saharauis.

-Son muchas las personas que apoyan al pueblo saharaui, como observadores internacionales, gente de la cultura, juristas… ¿Qué más se puede hacer?

-España, hoy en día, sigue siendo la potencia administradora del Sáhara Occidental. El proceso de descolonización no se cerró, por lo tanto el Estado español es responsable de garantizar ese proceso. El pacto que hizo España con Marruecos fue ilegal, por lo que Naciones Unidas no lo reconoce. Lo que se puede hacer a día de hoy es no votar a aquellos partidos que ponen los intereses económicos por delante de los derechos humanos. Un cambio de Gobierno en España abriría la posibilidad de que en Naciones Unidas  se debatiera más profundamente este asunto. Cuando Portugal asumió su responsabilidad histórica sobre Timor Oriental inició el proceso por el cual Timor es hoy un Estado independiente. También es importante mantener la ayuda al Frente Polisario, que lleva cuarenta años en la lucha.

-A nivel del Gobierno español, ¿priman más los intereses económicos y los dirigentes miran para otro lado?

-Ningún Gobierno español, ni socialista ni popular, ha hecho nada por solucionar este conflicto, y siempre se han posicionado del lado del monarca marroquí. Marruecos es un Estado dictatorial, mucho más que Venezuela, por ejemplo, que chantajea a España con el envío de inmigrantes ilegales o de terrorismo islámico. España nunca se ha atrevido a afrontar el problema del Sáhara.

-La Unión Europea colabora con ayudas al Sáhara pero a la vez se preocupa en defender los acuerdos mercantiles con Marruecos, como la pesca. ¿Doble moral?

-Por supuesto que existe una doble moral. Los derechos humanos y culturales y la unión de los pueblos es una mentira en la Unión Europea, que sólo está gobernada por los mercados. Marruecos tiene un convenio con la Unión Europea con el mayor rango de afinidad después del que tienen los Estados miembros, cuando es un país que no cumple la normativa de derechos humanos que la propia Unión Europea exige para firmar ese tipo de tratados.

-¿Cuáles son las principales barreras que se encuentra a la hora de ejercer su labor en el Sáhara?

-En la mayoría de los viajes que hacemos, las autoridades marroquíes nos impiden bajarnos del avión, y nos mandan de vuelta a Canarias. El problema de los territorios ocupados es que ni periodistas ni observadores internacionales, ni instituciones relacionadas con Naciones Unidas pueden ir a hacer observaciones independientes para que se cumplan los derechos humanos. Marruecos no quiere que se sepa que en los territorios ocupados existe la tortura sistemática, las desapariciones y los asesinatos.

-¿Qué motivación le lleva a seguir en esta lucha?

-Ver que los saharauis tienen carné de identidad español y que el tiempo se detuvo para ellos hace mucho tiene un componente romántico; además, darte cuenta de que a nivel jurídico tienen razón en sus demandas te motiva a ayudarles y a que consigan sus objetivos.

-¿Por qué es importante que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) tenga competencias en materia de derechos humanos?

-Es el organismo que tiene que llevar a cabo el referéndum, pero se está demorando desde hace 24 años. Lo que no puede ser es que las fuerzas de ocupación marroquís sigan torturando y matando a los saharauis, violando a las mujeres y que allí no haya ningún organismo internacional que esté vigilando la situación. La Minurso está dentro, pero no tiene competencias ante los crímenes que se cometen. Se trata de un genocidio, ante el cual el juez Ruz va a intentar sentar en el banquillo a altos cargos marroquís, pero que en Naciones Unidas, Francia, país con derecho a veto y con grandes intereses comerciales y de amistad con Marruecos, impide las acciones.

-¿Cuáles son las medidas concretas que tanto gobiernos nacionales como organismos internacionales pueden tomar para mejorar la situación del pueblo saharaui?

-La vigilancia de los derechos humanos es fundamental, y vamos con retraso en este apartado. Es necesario también que se pongan en marcha rondas de negociaciones y sanciones desde Naciones Unidas a Marruecos, ya que no cumple con la legalidad internacional. España, como potencia administradora, debe adoptar un cambio de postura y abanderar una solución acorde al derecho de autodeterminación que Naciones Unidas reconoce para el pueblo saharaui, que sólo se puede conseguir mediante un referéndum.

-En España, el tema del Sáhara Occidental nos toca de cerca. ¿Cree que es un conflicto conocido en otros países? ¿Convendría darle voz internacional más allá del papel de las instituciones?

-Claro que convendría darle más voz: el pueblo saharaui está siendo olvidado. A nivel internacional, sin embargo, las noticias son algo esperanzadoras. Dentro de la tragedia de que cuanto más tiempo pasa la situación se agrava, cada vez hay más países que se interesan e involucran en el tema del Sáhara: son ya cerca de ochenta los Estados que reconocen la República Árabe Saharaui Democrática como un Estado soberano e independiente.

-¿Qué papel deberían jugar los medios de comunicación en el conflicto?

-Deben exigir a Marruecos que les deje entrar en los territorios ocupados para informar sobre el terreno de la situación de las personas que allí viven. El problema es que los medios se centran en la actualidad informativa, y cuando un conflicto se enquista durante años parece que pierde la atracción mediática. La única exclusiva que se puede contar desde el Sáhara Occidental es que el pueblo resiste. Es imposible que un corresponsal extranjero entre a contar lo que allí sucede sin que tenga a la policía marroquí en el cogote. El compromiso informativo de los periodistas es absolutamente digno, pero desde los grupos de comunicación y los gobiernos se les censura.

-¿Cuáles son los proyectos más inmediatos que tiene CEAS para el Sáhara Occidental?

-Tenemos pronto la doceava edición del Festival Internacional de Cine que tiene como objetivos acercar el cine a la población refugiada, fomentar la escuela de cine en los campamentos y que los participantes extranjeros conozcan de primera mano lo que ocurre en el Sáhara y tengan la oportunidad de contárselo al resto del mundo. Esta edición del festival está dedicada a la justicia universal. Que la gente de la cultura se involucre me parece muy importante. Políticamente, este año se cumplen cuarenta años de la firma de los acuerdos de Madrid, por los cuales España entregó el Sáhara a Marruecos, y vamos a firmar un contra acuerdo implicando a las fuerzas políticas que lo deseen. Además, en verano van a venir miles de niños saharauis a pasar unos meses en España y en noviembre tenemos en Madrid la Conferencia Europea de Apoyo al Pueblo Saharaui.

-¿Cuál es la mayor lección aprendida en todo este tiempo?

-Que el pueblo saharaui tiene tanta dignidad como capacidad de resistencia y que el trato que ellos te dan cuando vas a visitarles deberíamos aprenderlo en Occidente. Tienen una cultura muy arraigada que llevan manteniendo décadas, gracias a la tradición oral, a pesar de las circunstancias tan complicadas que sufren para sobrevivir.

“La prostitución en España se ha convertido en trata de seres humanos y esclavitud sexual”

THRibune | Prostitución

Rocío Nieto, presidenta de APRAMP, ha conseguido sacar a más de 3.000 mujeres de las garras del proxenetismo

Pone en marcha talleres y colabora con la Policía para luchar contra esta grave lacra social y desarticular redes organizadas

Daniel Leguina     Madrid 07/04/15

Rocío Nieto no para ni un segundo. Atiende llamadas, comenta incidencias con sus colaboradoras, recibe visitas y habla y hace indicaciones a las ex prostitutas que trabajan en la oficina-taller que esta enérgica mujer dirige en la calle Ballesta, número 9, de Madrid, en pleno barrio rojo de la capital, una zona con prostitución las 24 horas del día y con todo lo que esto acarrea: conflictos con la Policía, consumo y tráfico de drogas, protestas vecinales…

La palabra rendición no entra en su vocabulario, y desde hace 32 años está al frente, contra viento y marea, de APRAMP (Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida), organización pionera en intervención en prostitución que ha conseguido salvar a más de 3.000 mujeres de las garras del proxenetismo en todo este tiempo.

Rocío explica que el perfil de la prostitución ha cambiado mucho en los últimos tiempos: “Antes eran amas de casa que se prostituían de forma puntual, luego pasaron a ser toxicómanas, y desde hace unos trece años la mayoría son inmigrantes enviadas a España por bandas organizadas que les quitan el pasaporte y las utilizan para enriquecerse; esto ya no es prostitución, es trata de seres humanos. Está todo perfectamente organizado: las traen de sus países de origen con falsas promesas de una vida mejor y las obligan a prostituirse en pisos o en clubes donde las tiene vigiladas y encerradas. Son esclavas sexuales”.

APRAMP cuenta con la infraestructura necesaria para la lucha contra la prostitución y las condiciones adecuadas para que estas mujeres comiencen una nueva vida. Por un lado, la asociación ofrece unos talleres textiles y de habilidades sociales para que recuperen su autoestima; y por otro, las propias ex prostitutas colaboran con la Policía para sacar del infierno a sus antiguas compañeras.

Tenemos un centro de acogida en la calle Jardines, con una trabajadora social y una psicóloga donde se les hace una primera valoración y se les explica qué van a recibir de nosotros pero también cuáles son sus obligaciones a partir de ahora; si acceden, se les conduce a un piso donde se duchan y comen, y nos ponemos en contacto con la Policía para que las interroguen e investiguen la red de la que proceden. De esta forma hemos conseguido desarticular varias redes de prostitución”, cuenta Rocío.

Desde la asociación atienden y forman a unas 280 mujeres al día: les dan preservativos y les informan que tienen la posibilidad de ser reconocidas por un médico y a que se normalice su situación en el país: “Son personas con derechos humanos universales como todo el mundo”, aclara Rocío.

Nuestro objetivo es ayudar a esas mujeres que quieren salir de ese mundo y no pueden: prostitución es una cosa, y esclavitud sexual otra muy distinta. Existen mujeres que se prostituyen porque quieren, por ejemplo las de alto standing. Para recuperar el pasaporte están obligadas a pagar un dinero mensualmente, y pueden pasar años hasta que el proxeneta se lo devuelve. Además, las amenazan con hacerles daño a sus familias. Muchas quieren dejar la prostitución, pero lo que más les preocupa es enviar dinero a sus familias, así que gracias a los talleres se forman para conseguir un empleo”, afirma Rocío.

Según esta valiente mujer, “la prostitución es un problema muy grave que en la sociedad española está normalizado, y se debe al machismo cultural que ve a la mujer como un objeto. Es la propia sociedad la que pone a estas mujeres en una situación de indefensión y exclusión. Por ejemplo, cuando van a buscar un trabajo su pasado como prostitutas les cierra muchas puertas ya que la gente piensa que les pueden contagiar alguna enfermedad, a pesar de ser personas muy válidas. En España existe una doble moral, ya que son muchos los clientes sexuales que luego las rechazan en el día a día”.

Para la prevención de esta lacra social, Rocío explica que desde APRAMP colaboran en la formación de agentes de Policía en las comisarías y en la Academia de Ávila “para que se den cuenta que estas mujeres son víctimas y cómo llegan a prostituirse, y se sensibilicen y conciencien antes este grave problema social”.

Religiosos en las trincheras de los Derechos Humanos

THRibune | Religiosos en las trincheras de los DDHH

En la imagen, la religiosa Pepa Torres junto a otras compañeras

Sacerdotes y monjas realizan a diario una importante labor social en las zonas más marginadas de Madrid, como la Cañada Real, foco de droga y criminalidad

Apoyo a mujeres maltratadas, inmigrantes y niños sin escolarizar son algunas de las actividades que desarrollan

Daniel Leguina   Madrid 28/03/15

Exclusión social, inmigración, racismo, dependencia, cárcel, drogadicción, marginalidad. Estas son algunas de las difíciles situaciones que millones de personas sufren a diario en España. Son hombres y mujeres que, coyunturas de la vida, han acabado en lugares y circunstancias que nunca hubieran elegido, son los marginados de la sociedad y los perdedores de la globalización. Sus realidades sociales son muy duras y, tristemente, a ojos de la mayoría de la sociedad son invisibles, a pesar de que todos los días se echan a la calle en busca de un futuro mejor.

Pero no están solos. Son varias las asociaciones y colectivos que tratan de ayudarles a conseguir una vida digna, y entre estos grupos se encuentran algunos religiosos que, desde sus parroquias, dedican todas sus energías a ayudar a los pobres y excluidos sociales. Son hombres y mujeres entregados en cuerpo y alma a auxiliar y proteger a los más necesitados, comprometidos con una labor social tan necesaria como encomiable que llevan a cabo en las zonas más marginadas de Madrid.

Y si existe una zona marginal y degradada en Madrid, ésa es la Cañada Real Galiana. Se trata del ‘supermercado’ de droga más grande de Europa, lugar controlado por los clanes del narcotráfico y ciudad sin ley, donde miles de toxicómanos acuden a diario para buscar su dosis. Un territorio olvidado por las autoridades, con un altísimo índice de criminalidad y donde la vida humana apenas tiene de valor.

En estas circunstancias tan difíciles desarrolla su labor Agustín Rodríguez Teso, párroco de la Iglesia de Santo Domingo de la Calzada, ubicada en La Cañada. Allí afronta como mejor puede, junto con un equipo de colaboradores, las situaciones que van surgiendo en el día a día de unas personas rotas por el consumo de estupefacientes, la pobreza y la exclusión social.

Procuramos facilitar la toma de conciencia de la dignidad personal de cada cual y favorecer y potenciar que cada uno pueda descubrir su propia dignidad y, por otro lado, intentamos crear una dinámica comunitaria en la que entendemos que si no es juntos no vamos a ningún lado. Nuestro objetivo es que se den todas las condiciones necesarias para caminar como una única realidad, esta es la labor de la parroquia en la Cañada Real. La realidad de futuro es necesariamente comunitaria, de lo contrario no es realidad”, aclara Agustín.

Para el caso concreto de los drogodependientes existe un proyecto común, junto con los Hermanos de San Juan de Dios, Cruz Roja y las Hermanas Adoratrices: “Se llama ‘Encuentros con Dignidad’, donde lo principal es dignificar la situación del adicto a través de una acogida y una escucha e intentando facilitar los elementos que le permitan seguir con su proceso hasta dejar el consumo”.

En la cañada, también conocida como poblado de Valdemingómez, viven actualmente unas 11.000 personas, y Agustín y los suyos intentan llegar al mayor número posible de personas necesitadas, aunque las circunstancias de trabajo en un entorno de tanta marginalidad son muy desfavorables.

Tenemos unos 400 expedientes de personas a las que les hemos gestionado algún tipo de ayuda o servicio, pero la idea es llegar a bastantes más. No damos tratamientos, sino que nos ocupamos de la situación previa, bastante más delicada y complicada; es un trabajo de relacionarnos con ellos para posibilitarles que sean protagonistas de sus propias vidas y de su propio proceso de salir del consumo. Nuestro objetivo es que la única relación que tengan con el mundo no sea la droga”, cuenta Agustín.

En el poblado hay en la actualidad unos 6.000 drogadictos, de los que 150 viven permanentemente dentro, en una relación de dependencia total no sólo de la droga, sino de los clanes que la manejan. Son sus esclavos. De estos 150, Agustín ha conseguido entablar relación con unos 85 en el último año, “y unos doce han sido capaces de dejar las drogas e ingresarse en un centro terapéutico”, afirma orgulloso el párroco. Pues doce triunfos, que pueden parecer pocos, pero la realidad es que la enfermedad de la adicción es tan devastadora y poderosa que son poquísimos los que consiguen salir.

Una unidad de la Agencia Antidroga acude diariamente al poblado y se ocupa de los seguimientos médicos, como la dispensación de metadona, y de derivarles a los centros de desintoxicación. De ahí pasan a la reinserción, los que lo consiguen. No obstante, el trabajo de Agustín tiene que ver más con recuperar la dignidad que con la consecución de objetivos. “Nuestro proyecto no es de desintoxicación, es más de centrarse en las realidades de las personas, unas realidades muy rotas, que además generan muchísima violencia alrededor de la parroquia”, aclara.

La iglesia de Valdemingómez cuenta con un servicio de duchas y lavandería, un primer paso para que los toxicómanos vayan encontrando su propia identidad, que se vayan encontrando a sí mismos. “También les ayudamos a reencontrarse con sus familias, algunos llevan años sin verles, y les acompañamos en el proceso”, cuenta Agustín.

Pero dejando a un lado la droga, la problemática de la cañada es mucho más extensa. Otro de los asuntos más urgentes es la baja escolarización de los niños de la zona. “No hay transporte público y los chavales se tiran toda la mañana para ir al colegio, así que los padres no les llevan. Además, no hay acceso al agua y a la luz, el servicio de correos hace más de tres años que no aparece, y el alcantarillado y los viales necesitan un adecentamiento apremiante”, comenta el párroco.

Por otro lado, el Colegio de Odontólogos ha puesto un dispensario bucodental en la iglesia para la prevención e higiene bucal de los niños -“es una gozada verles por allí”, dice Agustín-, y Cáritas, Cruz Roja y el Secretariado Gitano organizan actividades para los más jóvenes. La Fundación Real Madrid también colabora, y se lleva los chavales a jugar al fútbol de vez en cuando.

Lo que más miedo me da –comenta Agustín-, más que la situación de las personas que viven en Valdemingómez, es el morbo que todo esto genera. Mientras sigamos teniendo ese sentido del morbo, iremos repitiendo cañadas; la mayor parte de los medios de comunicación que se dirigen a mí vienen buscando el morbo. El reto de esta sociedad es impedir que situaciones como la de la cañada se sigan repitiendo, pero para eso es necesaria una revolución profunda que debe comenzar en la decencia; la situación de la cañada es una indecencia social, porque todo el mundo ha mirado para otro lado”.

Según Agustín, “hemos entrado en una dinámica absolutamente individualista y necesitamos un cambio de perspectiva; y si no somos capaces de darle a esto un impulso comunitario que nos aglutine y que nos haga funcionar como un pueblo, siempre habrá cañadas, porque siempre va a haber a quien le interese que existan estos lugares marginales y focos de droga y desesperación. Para que esto desaparezca tenemos que trabajarnos todos la decencia. La verdadera transformación de la realidad social, o se da desde abajo o al final será una mentira. Tenemos que dialogar y, sobre todo, vivir y mirarnos con una mirada limpia”.

Cobijo a ex presidiarios y enfermos

Otro sacerdote implicado en cuerpo y alma en la lucha contra la exclusión social es Javier Baeza. Desde su Parroquia de San Carlos Borromeo, en Entrevías, realiza una importante labor de ayuda a personas sin recursos. El perfil de los que acuden a él es muy diverso: menores procedentes de familias disfuncionales y con padres con problemas de consumo de alcohol y drogas, inmigrantes sin papeles, ex presidiarios, personas sin techo, mujeres maltratadas, drogadictos o enfermos de sida.

Nuestra labor es un poco de apagafuegos. No abundan los talleres o un comedor social, sino que vamos dando respuestas a temas personales y, a veces, muy urgentes. Hace poco vino un chaval que no tenía dónde dormir y gracias a una señora de la parroquia le metimos en un hostal muy barato del barrio. Yo tengo nueve personas en mi casa y tenemos otras tres viviendas más para dar cobijo. En lo que se refiere a violencia de género, en ocasiones hemos tenido que mediar e incluso acompañar a alguna mujer a un piso de acogida”, comenta Javier.

Otra de las tareas que Javier desarrolla en su parroquia es el apoyo escolar a los chavales del barrio. También existen grupos de reflexión o la Asociación de Madres contra la Droga, que llevan en Entrevías más de treinta años. Además, desde la iglesia reparten alimentos periódicamente y todas las mañanas llevan desayunos a un poblado de gitanos rumanos que está cerca. Y los domingos, después de la misa, hacen paella para más de cien personas.

Javier afirma que “la crisis económica no nos ha afectado demasiado, porque nunca hemos funcionado con subvenciones públicas, la mayoría de nuestras ayudas proceden de la solidaridad personal; hay muchas personas que aportan cinco o diez euros, y así vamos tirando”. Pero sí muestra indignación por la corrupción: “Nos enfada y molesta cuando viene a pedirnos ayuda una mujer que no tiene para dar de comer a sus hijos y ves como otro sinvergüenza se lo está llevando crudo. La situación actual indigna, sobre todo cuando tienes conocimiento de ver a la gente pasarlo tan mal”.

Para que la exclusión social deje de ser invisible, Javier opina que habría que “articular políticas de servicios sociales más nutridas económicamente y adecuar los recursos que hay a las necesidades de las personas desfavorecidas. Iniciativas para que la gente no tenga la necesidad de robar y de crear más conflicto, personal y colectivo”.

Si estás más de un año en la cárcel tienes derecho a pedir el paro por excarcelación, pero en esta sociedad tan tecnificada, donde por una multa por exceso de velocidad saben hasta qué número de pie usas, curiosamente al que sale de prisión no le dan el paro en dos meses. En este caso, la libertad se puede convertir en un elemento criminógeno, porque muchos de los que salen de prisión lo hacen sin ningún tipo de ayuda ni recurso”, advierte el sacerdote.

Javier Baeza, que hace unos años saltó a la palestra –junto a los también sacerdotes de San Carlos Borromeo Enrique de Castro y Pepe Díaz- por un enfrentamiento con el ex arzobispo de Madrid, Rouco Varela, por no ajustarse a la doctrina de la Iglesia en lo que a la liturgia se refiere –celebra la misa en vaqueros y da la comunión con rosquillas o pan-, aclara que está a favor de que “las mujeres sean ordenadas, el Evangelio no lo prohíbe, y que los homosexuales sean acogidos en la Iglesia: no hay ninguna contradicción en ser gay y cristiano”.

Colaboración y solidaridad

Pepa Torres, monja y teóloga, es otra religiosa comprometida con la lucha social y los derechos humanos. Desempeña su labor en el barrio de Lavapiés, una de las zonas de Madrid con más inmigración y menos recursos sociales. Junto a otra monja y una mujer laica ha creado la Red Interlavapiéspara dar sentido a las vidas de muchas personas y una ciudadanía alternativa a los marginados sociales, más allá de las diferentes religiones o de ninguna”.

En su lucha por la igualdad, Pepa está implicada en grupos de apoyo a personas detenidas por la Ley de Extranjería, “hombres y mujeres indefensos que sólo buscan una vida mejor. Algunos de los que saltaron la valla en agosto llegaron a Madrid en octubre, en unas condiciones lamentables, y nos hemos dedicado a su acogida y defensa legal”.

También participa en colectivos de derechos humanos y sociales, y sostiene que la colaboración y la solidaridad son la base sobre la que se sujeta el humilde barrio madrileño: “Lavapiés sobrevive porque nos ayudamos unos a otros, de lo contrario no podríamos vivir y juntos afrontamos las dificultades que van surgiendo. El problema de este barrio no es la inmigración, sino las leyes tan duras que existen, la infravivienda y la especulación de alquileres”.

La igualdad de la mujer es otro capítulo destacado en la desinteresada tarea diaria de esta religiosa. Junto a la Asociación de Mujeres Territorio Doméstico, Pepa lucha por que las empleadas del hogar salgan de la precariedad económica y su trabajo sea reconocido de una forma justa y ecuánime de una vez por todas. “La ley en este apartado es una miseria”, concluye.

Según esta monja apostólica del Corazón de Jesús, “la gestión económica y política actual favorece la exclusión social. Hace falta un cambio que no se está generando porque no hay recursos. El sistema privatizador y neoliberal perjudica a los más pobres, los bancos son los que más están ganando”.

Desafío Africano 2015

THRibune | Desafio Solidario

Guille, Igor, Jesús y una ambulancia. Éstos fueron los inicios. Era 2012. Luego vinieron reuniones y eventos de gente con ilusión por participar en el proyecto. Y, en verano de 2013, por fin, 21 días de aventura recorriendo el Maghreb sobre ruedas hasta Gambia. Con ellos hubo tierra, niños, desiertos, cocodrilos y muchos, muchos kilómetros. Ahora llega la tercera edición.

Se llama Desafío Solidario, y cada verano, desde hace tres, organiza una expedición bajo el nombre de “Desafío Africano”. La mezcla de espíritu aventurero y ganas de contribuir a mejorar el mundo de estos tres madrileños –dos de ellos, adoptivos- dio lugar a una asociación que persigue hacer llegar material sanitario y escolar a distintas zonas de Gambia. En 2013 fue un colegio de la ciudad de Lamín; en 2014, la aldea de Misera Toben, y en 2015 el objetivo es doble: repiten con Lamín, donde pagarán un año de profesores para el colegio local, y también montarán un aula de informática en La Hamada, en el desierto marroquí.

¿Por qué? Porque Guille, Igor y Jesús quieren divertirse cooperando. Pero no sólo ellos. Si bien la primera edición del desafío contó con una única ambulancia como medio de transporte, catorce aventureros divididos en tres vehículos hicieron llegar a su destino una donación de más de 12.000 euros el verano pasado.

La convocatoria para inscribirse en la aventura de agosto de 2015 está abierta, y se puede participar solo o por equipos. ¿Quieres ayudar a ayudar?

CONTACTO:

https://www.facebook.com/DesafioSolidario

http://www.desafio-solidario.org/contacto/

España sigue sin indemnizar a una víctima de violencia de género cuyo marido asesinó a su hija

THRibune | Daniel Leguina

La ONU falló el pasado julio a favor de la madre tras doce años de lucha

 El Estado alega que no hay base jurídica para asumir la compensación

Daniel Leguina.   Madrid 05/03/2015

Rabia, indignación, impotencia y tristeza. Estas son, por nombrar sólo algunas, las emociones y sentimientos que estos días ocupan el corazón de Ángela González Carreño, madre de una niña de siete años, de nombre Andrea, asesinada en 2003 por su padre maltratador en una visita sin vigilancia autorizada por el juzgado. Todo este dolor se debe a la negativa del Estado español de asumir su responsabilidad en el caso, después de que el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) fallara a favor de esta madre luchadora y condenara a España a indemnizarla.

Este organismo internacional, dependiente de la ONU, estimó el pasado julio que hubo responsabilidad de las autoridades españolas en la muerte de Andrea, derivada de una actuación negligente, después de que Ángela pusiera más de cuarenta denuncias ante el maltrato sistemático, físico y psicológico, que madre e hija sufrían por parte del padre maltratador; peticiones de ayuda ante las que las autoridades, judiciales y policiales, hicieron oídos sordos y permitieron el régimen de visitas sin vigilancia. En una de estas visitas el padre mató a su hija y se suicidó.

Para denunciar su actual situación de indefensión y abandono por parte del Estado español, Ángela convocó recientemente un encuentro con los medios de comunicación y representantes de distintas organizaciones de derechos humanos. También acudieron a la cita Viviana Waisman, presidenta de Women’s Link Worldwide, organización que lucha en los cinco continentes en el campo de activismo legal por el derecho de las mujeres y la igualdad de género y que se ocupa del caso de Ángela, así como Gema Fernández, abogada de dicha institución.

Ángela, en su alocución, denunció que lleva “doce años pidiendo justicia y que me devuelvan la dignidad. España está obligada a reparar y compensar el daño causado y no lo está haciendo. Alegan que ellos no gobernaban cuando ocurrieron los hechos y que ha pasado mucho tiempo”.

Asimismo, advirtió que “los asesinatos por violencia de género siguen siendo invisibles y se olvidan rápido, y a la sociedad no le duele tanto como, por ejemplo, los de carácter terrorista”.

La actuación de la justicia fue negligente en mi caso y para mí ha sido un proceso de doce años muy duros; me cuesta mucho recordarlo porque me derrumbo”, dijo Ángela con la voz entrecortada y a punto de romper a llorar.

Por su parte, la abogada Gema Fernández aclaró que “hasta el momento no tenemos noticias del Ministerio de Justicia, a pesar de la cantidad de escritos que les hemos enviado para que adopte medidas, por respeto a los derechos humanos. El Estado no quiere reconocer un problema estructural y argumenta que no hay base jurídica para asumir la indemnización, pero la realidad es que 20 menores murieron en 2014 en situaciones muy parecidas a la de Andrea”.

Fernández manifestó que “el 97 por ciento de los maltratadores consiguen el régimen de visitas, mientras que la formación relativa a igualdad y violencia de género es nula. Con las modificaciones necesarias morirían menos niños”.

Por otro lado, Viviana Waisman declaró que “no se trata de un asunto de partidos políticos. La situación es límite y el Estado español sigue sin asumir su responsabilidad. Nuestra obligación es intentar por todos los medios que algo así no vuelva a suceder”.

Un viaje de ida y vuelta

Eva Mª Pradana Suárez

THRibune | Un viaje de ida y vuelta | Eva Pradana

Apenas han conseguido dar unos pequeños pasos, -para ellos, de gigante-, en territorio español, cientos de personas son deportadas a su país de origen, y ello, en el mejor de los casos.

Las fronteras de nuestro país, puerta de entrada a Europa, afrontan la llegada masiva de personas de nacionalidades diversas -o incluso sin ella-, en busca de lo que a su entender sería una vida mejor, el acceso a un continente repleto de oportunidades, el fin a sus días de hambre y esclavitud… lo que no se esperan, es que se les esté esperando con los brazos cerrados.

La práctica de poner a disposición de las autoridades de otro país, -en nuestro caso, el vecino Marruecos-, a las personas interceptadas cruzando de forma ilegal las fronteras de España prescindiendo de todo cauce legal y sin cumplir las garantías internacionalmente reconocidas, vienen a denominarse “expulsiones o devoluciones en caliente”.

De los tres procedimientos; -expulsión, denegación de entrada y devolución-, contemplados en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, -en adelante, LOEx-, y el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba su Reglamento, -en adelante, RLOEx-, se podría decir que las “expulsiones en caliente” no se ajustan a ninguno de ellos.

Las “expulsiones en caliente” NO están sometidas a la previa tramitación del correspondiente expediente administrativo ni existe resolución motivada alguna que valore los hechos constituyentes de infracción. NO son tampoco prohibiciones de entrada en tanto que los extranjeros sometidos a esta “devolución en caliente” ya están en territorio español, por mucho que el Estado haya creado el concepto de “fronteras operativas”, determinadas de forma caprichosa y no ajustada a los tratados internacionales de delimitación de territorios que al efecto legal deberían aplicar. Teniendo además por supuesto que, en su condición de funcionarios públicos del Estado español, y en el ejercicio de las funciones de su cargo, los agentes de las Fuerzas de Seguridad que ejecutan las “devoluciones en caliente”, están -o deberían estar- sometidos en todo momento al cumplimiento de la Constitución y del resto de leyes que rigen en nuestro país, con independencia de si el extranjero sobre el que ejercen tal devolución está dentro o fuera de esas mal definidas “fronteras operativas” y, asimismo, con independencia de por donde hayan entrado al país.

Y finalmente, y pudiendo acogerse este procedimiento al contexto del artículo 58.3.b) LOEx, NO se verifican tampoco, en la mayoría de los casos, los requisitos legales de asistencia jurídica y de intérprete, -en su caso-, exigidas por la ley en el momento de la detención y durante el proceso de emisión de la resolución de devolución por la autoridad correspondiente.

Dejemos de un lado la legislación de nuestro país y hablemos de personas… ¿acaso las autoridades que practican las “devoluciones en caliente”, tienen idea de las razones por las que los extranjeros que llegan a nuestras fronteras deciden jugarse la vida al intentar cruzarlas? ¿se les da la oportunidad de expresar de alguna forma las circunstancias motivadoras de la huida de su país? ¿y si se tratase de menores de edad? ¿o víctimas de explotación sexual? ¿o merecedores de protección bajo la institución del asilo? ¿Debería dárseles el mismo trato o merecen una mayor protección?

Nadie pregunta. Nadie quiere saber y a nadie importa. Las “expulsiones en caliente”, impiden cualquier alegación por parte del expulsado. NO existe tratamiento individualizado de los ciudadanos extranjeros interceptados. En cierto modo, hasta podrían circunscribirse dentro del marco de las expulsiones colectivas antes esta falta de individualización de cada caso. Siendo así, ¿qué sentido tendría una reforma de la actual legislación de extranjería para dar cobertura a las devoluciones en caliente si ni siquiera parece que estén amparadas por la legislación internacional? España como parte de muchos Convenios y Convenciones de protección y defensa de los Derechos Humanos NO puede llevar a cabo prácticas que puedan poner en entredicho ciertos derechos fundamentales y otros muchos reconocidos a nivel internacional y que directamente se ven afectados ante estas prácticas, como viene a ser el derecho de asilo, recogido en la Convención de Ginebra de 28 de julio de 1951 y en el Protocolo de 31 de enero de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados, y en la normativa de la UE, que también garantiza el pleno ejercicio de este derecho en el art. 18 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Toda persona llegada a nuestro territorio debe ser merecedora de ese derecho de expresión; de tener acceso a una defensa jurídica gratuita que estudie y ampare su causa; de un procedimiento individualizado en base a sus circunstancias personales; derecho a no ser retornado forzosamente a un lugar en que su vida corra peligro… toda persona tiene estos derechos… pero no a todo el mundo se le da la oportunidad de ejercitarlos.

Convenio de Colaboración de Voluntariado Corporativo entre Exaequo Abogados y Alianza por la Solidaridad

Yolanda Corchado y Cruz Sánchez de Lara, Vicepresidente y Presidenta de THRibune | Tribune for Human Rights, han firmado en nombre de Exaequo Abogados el Convenio de Colaboración de Voluntariado Corporativo “Bridging the gap with volunteers: UE aid volunteers in LRRD missions- 3 phase awarded by the Humanitarian Aid Office of the European Union -ECHO-” ejecutado por Alianza por la Solidaridad con dos socios del Gruppo del Volontariato Civile y AWO International.

THRibune | Cruz Sanchez de Lara

THR viajará la próxima a Colombia, para el desarrollo de distintas actividades en el contexto del Convenio firmado de las que os mantendremos informados a través de la web y nuestras Redes Sociales, de forma que podáis seguir las acciones conjuntas a realizar durante el desarrollo del proyecto.

THRibune | Yolanda Corchado

THRibune | SOS Racismo Madrid

SOS RACISMO MADRID es una organización sin ánimo de lucro, de acción antirracista, independiente, democrática, pluriétnica e ideológicamente plural, cuyos miembros son todos voluntarios.

SOS Racismo Madrid forma parte de la Federación de Asociaciones de SOS RACISMO del Estado Español, junto con asociaciones de Cataluña, País Vasco, Navarra, Aragón, Asturias y Murcia. Todos los años elabora un Informe Anual sobre la situación del racismo en el Estado Español, realizado con aportaciones de todos los territorios que componen la Federación.

Además, SOS Racismo está integrado en diversas redes españolas e internacionales (Campaña estatal contra los CIE, plataforma No Somos Delito, Migreurop, ENAR, etc.), en las que colabora con otras organizaciones de lucha antirracista y de defensa de los derechos humanos.

Sus principales objetivos son:

  1. Luchar contra toda forma de discriminación y segregación por razones de color de piel, origen, culturales o religiosas.
  2. Reivindicar la validez de los derechos fundamentales de la persona, impulsando la plena efectividad de los mismos y haciendo cumplir y difundiendo las declaraciones internacionales que los reconocen.
  3. Implicar a las Administraciones y a toda la sociedad en su conjunto en el respeto y dignificación de la vida de los y las inmigrantes y demás minorías étnicas y culturales.
  4. Estudiar e investigar la problemática del racismo y la xenofobia, para su prevención y erradicación.

Reivindican un carácter plural e independiente respecto de las Administraciones públicas, o de cualquier partido político, no obstante, con la creencia de que la defensa de los derechos humanos y de la igualdad de las personas es una opción política muy clara.

¿Quieres conocer más? Más info en los siguientes links:

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http://www.sosracismomadrid.es/jornadas/
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Carta a Yeonmi Park, Corea del Norte

Lidia María Maldonado (15 años)

THRibune | Corea del Norte | Lidia Maria Maldonado

Querida Yeonmi Park:

Me decidí a escribirte esta carta tras ver un video, que me enseñó Cruz Sánchez de Lara, en el que cuentas tu historia. Aqui esta el link a ese video http://www.vidicius.com/video/2591-kim-jong-un-odiaria-que-vieras-esto-es-exactamente-por-lo-que-lo-tienes-que-ver.html.

Me impactó mucho porque hasta ese momento yo no tenía idea de esa situación, a partir de ahí busqué información sobre sus dictadores y noticias sobre ese país. Me horrorizaron muchas de las cosas que leí y me sorprendió que la gente a quien se lo comentaba tampoco sabía de que les estaba hablando.

Espero que esto ayude para concienciar al resto del mundo sobre la horrible situación que están sufriendo las personas que viven actualmente en Norcorea desde hace setenta años y ayuden a esta organización, THRibune, o a cualquiera otra que luche contra esta situación.

Primero quería darte la enhorabuena por tener el valor de contar tu historia y luchar para que esa situación cambie.

Mi nombre es Lidia Mª Maldonado y vivo en España, un país donde hace años sufrió una transición de una dictadura a una democracia. Yo no la viví, pero mis mayores me han contado las atrocidades que se vivieron durante la dictadura. Actualmente, en mi país disfrutamos del derecho a la libre expresión, pero aun así, no nos llegan las verdaderas noticias de lo que sucede tanto en Corea del Norte, en los estados islámicos o en cualquier parte del planeta donde los derechos humanos sean tan inexistentes .

La primera vez que vi el vídeo me quedé helada, sentí un frío inmenso. No podía creer que fuese verdad, no puedo creer que exista tanta maldad, en un mundo donde supuestamente cada vez es mejor. No se puede decir que el mundo esté mejorando, cuando aún sigue habiendo situaciones como esa, en este caso en Corea del Norte.

Pienso en todo lo que has tenido que soportar y renunciar para conservar tu vida, que a mi se me hace imposible. De pequeña siempre tuve todo lo que necesité y fui muy feliz, pero me entristece y me indigna la idea de que allí no se pueda gozar ni de películas, libros, ni siquiera de una buena salud ya que no se cuenta con una alimentación adecuada.

Después de conocer tu historia, valoro mucho más la suerte de nacer en este país y de poder haber tenido y tener lo que tengo. Se que a veces nos sentimos desgraciados, todos hemos tenido esa sensación alguna vez, y me avergüenzo de haberlo sentido ahora, pero sé que volverá a ocurrir ya que el ser humano es así de egoísta, siempre se compadece de sí mismo sin darse cuenta de lo que sucede a su alrededor.

Tu madre fue muy valiente al hacer lo que hizo por ti, no todas las madres se sacrificarían así.

Entiendo porque preferiais la muerte a volver a Corea del Norte, el sentimiento de no estar seguro ni siquiera dentro de tu propia mente… tiene que ser horrible.